Pido al aire que me llene los pulmones de oxígeno por si en algún momento esa presión que mañana llegará a oprimirme el pecho hace que no sea capaz de respirar por mi misma.
Pido al agua que tengo en mi interior que no se derrame mañana por mis ojos y que se encargue de refrescar la garganta que tendrá que volver a contar aquella desgracia.
Pido a mi manos que no comiencen a temblar y a mis dedos que no se pongan a juguetear para darme esa seguridad que tanto voy a necesitar.
Pido a este maldito aparato, a estas gomas y a esa costumbre que he adquirido de mi madre de no pronunciar las "eses" que no intervengan en mi hablar.
Pido a mi mente que se controle y no deje que las ideas fluyan con más rapidez que mis palabras como siempre hacen, para así poder decir las cosas con claridad.
Pido a mi cuerpo que no recuerde lo que únicamente mi mente habrá de recordar.
Pido a mis ojos que sean capaces de mantener una mirada firme que demuestre tenacidad.
Pido todo esto y nada más. Solo durante un día, unas horas. Nunca volveré a pedir tanto, jamás.
Solo una última cosa, lo que ahora más deseo, tan solo eso y ya está ; por favor, que todo esto se acabe ya, que mañana sea el final. No pediré ayuda a ningún@ amig@, ni tampoco les mostraré mi debilidad si por suerte estos deseos se hacen realidad.
No hallarás la vida que buscas
Hace 3 semanas



1 comentario:
Suerte pues.
Que se cumplan tus deseos.
Publicar un comentario