domingo, 7 de diciembre de 2008

Lo que mi vida más desea

Es increíble la manera en que la vida choca con sus vaivenes.
Mis semanas son muy intensas , lo mismo que para otras personas lo que ocurra en esas semanas a ellos les ocurre en un mes o dos.
A veces creo que son demasiadas emociones juntas. Siempre ocurre algo malo o algo bueno y todo esto en valores inmensos , nunca hay nada intermedio.
Tal vez no sea demasiado. Me gusta lo intenso, me gusta la adrenalina , la rapidez , el no cesar , los cambios bruscos , el peligro.
Definitivamente , me gusta mi vida , quiero mi vida. Si la cuento se preguntaran cómo puedo preferir esta vida pero yo sinceramente la adoro.
He podido desear morir en varias ocasiones , y así lo digo , sin justificaciones ni tapaderas. No tengo porqué esconderlo ; lo que sí debo esconder es otra cosa. Y no soy una estúpida adolescente deprimente que dice cosas sin sentido o sin razón. Es difícil de aceptar , pero sí tengo razones por las que morir.
No lo haré. Y esto ya no es por que hayan personas que me hecharán de menos o porque destrozaría lo poco que queda de mi familia . Ahora es por mi por lo que vivo.
Soy sólo una persona , pero esta persona quiere cambiar las cosas , quiere luchar. No quiere vivir una vida tranquila y pacífica , no , eso nunca. Quiere retos , quiere baches , quiere arreglar este mundo , quiero cambiar lo que las personas han creado , quiero ser útil a los demás y a mí misma. Suena a típico sueño adolescente . Pues bien , me da igual. Tal vez lo sea . Pues fantástico. Ya cambiaré de idea en otro momento si es que este sueño que tengo ahora no es real.

¿Paz? ¿Tranquilidad?¿Felicidad? Y un cuerno. Yo lucha, adrenalina , actividad y superación. Esa es mi felicidad . Mía , solo mía y de nadie más. ¿Que cuáles son mis sueños? Ya se notará, ya, cuando las cosas cambien y yo esté en la cima.

1 comentario:

Valkyrie dijo...

Eso es típico adolescente.
Es el típico adolescente que nos persigue hasta la tumba, y morimos arrugados, negando creer en un típico adolescente.

Creemos en la palabra adulto como si supusiera alguna diferencia.
Si nos reconforta más, llamémoslo típico adulto.

Pero este típico te hace dormirte con una sonrisa :)