domingo, 18 de julio de 2010

De qué maneras tan retorcidas se pueden llegar a echar de menos a algunas personas...

Es algo que se me ha ocurrido al pensar si escribo y hago públicos mis nuevos desvaríos o los dejo aparte y privados.
No me gusta este blog. Lo leo desde el principio y me acuerdo de demasiadas cosas. Odio esta clase de recuerdos cuando son así. Y mucho más hoy. O ayer.
No me gusta verme crecer. Creo que estoy medio torcida.
Y mejor paro aquí antes de hacer de esta despedida o comienzo una entrada en condiciones.

Pues nada, que hola o adiós (a muchas cosas)

3 comentarios:

Alberto dijo...

Pese a que suene como tipica filosofia barata, todos debemos crecer algun dia, aunque sea desagradable...Tu veras si te atreves a escribir publicamente o no...pero es divertido teclear paranoias que solo entiende un@ mism@.

Y es lo que tiene el verano, se echa de menos a muchas personas.

U dijo...

Sigue con el blog, por favor. Torcida o no, últimamente parece que es la única manera de verte crecer. Y no quiero ni pensar en el año que viene.

Cristian dijo...

Diga lo que diga alberto yo creo que puede entenderte minimamente y para mi es mucho mas que filosofia barata. En mi opinion no deberias dejar el blog por el hecho de que seguiras pensando en tus cosas tengas o no el blog, un consejo si algo en tu vida no te gusta lucha con uñas y dientes por cambiarlo, como has hecho hasta ahora,campeona.