Tantas cosas que contar... La felicidad de un pueblo marginado y su pobreza y dolor vistos y sentidos en mis propias carnes, la súplica de tu propia sangre rogándote ayuda, ver lo que puede causar la lujuria y la falta de sentido, ver la manera en que una madre puede preocuparse por un hijo hasta morir de tristeza por él, saber lo que se encuentra fuera y dentro de los burdeles de las promesas rotas, saber de la hipocresía, estupidez y falsedad de la sabiduría de hoy en día, conocer el rechazo de todo cuanto te rodea, ser amiga de la responsabilidad y del cuidado de 5 vidas y media, ser enemiga número uno de la deshonra y amiga en proceso de reconciliación del orgullo.
Hoy me he levantado con la mente vacía y llena a la vez. Me ha dado por no ponerme el pijama y desayunar junto al frío de la mañana.
// El mensaje codificado ha sido escrito; la posición de las letras y palabras está en su sitio. Ya solo se necesita el decodificador para entenderlo.
En este caso, una vida.//
Tantos textos vacíos... Vacíos y llenos de sentido, pero vacíos e incompletos. A todos les ha faltado un final y no han sido capaces de reflejar todo lo que pienso porque son necesarias las censuras de tanto desorden.
¿Porqué no escribirlo todo, sin claves ni disfraces? Quiero que todo se sepa, y a la vez no.
Que se sepa para que comprendan -me comprendan-. Que no se sepa porque no todos aceptarán ciertos conceptos y todo eso requiere cierto grado de confianza y sobre todo, madurez.

Pero confío en que llegará el día en el que rompa esta coraza y deje de importarme lo que los demás vayan a pensar.



1 comentario:
yo creo que todo el mundo habla codificando, sin poder decirlo todo, queriendo desahogarse.
Aún no comprendo porqué. Yo pasé por ello. Luego, un día, sin más, me dejó de importar.
Quiza consista en buscar el idioma correcto para expresarse ;)
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