
Recuerdo el momento en el que llegó. No sentía mariposas en el estómago ni me creaba conflictos para confesárselo o acercarme. Para mi, el llamado "amor" no es un poema de Espronceda o un soneto de Shakespeare. Nunca he hablado o he sentido que le pertenezco, o que le esté dando una parte de mi corazón y mi alma.
"Yo miro al amor, silenciosa, y el me devuelve la mirada, observándonos como dos soldados en una guerra. Su mirada es extraña, impenetrable y nunca sé si lo que dirá será algo cínico o molesto. También hay algo oscuro y hueco en sus ojos, incluso violento.Pero si le preguntase simplemente me respondería que me estoy imaginando cosas."
Me sentí perdida y dudosa al darme cuenta de lo mucho que me importa sin razón alguna. El "amor" es mi asfixia, es complicado y simple.
"El amor no debe ser domado. Debe permanecer salvaje y fluido."
El amor con él es mejor evanescente y vacuo, pero también debo atesorarlo.
"No digas nada", es lo que me dice.
"Tiemblo con el tono de su voz, preguntándome si mi expresión me ha dejado al descubierto. El amor es algo que no quiero admitir en alto. Soy demasiado inestable, mi vida es muy inconsistente y no soy lo suficientemente madura. No siempre es algo que te pueda curar; en varias ocasiones es una vaga ilusión de un sentimiento creado por las personas el cual es, en realidad falso. Es por ese motivo que siempre acaba doliendo, porque esa fantasía, esa ilusión, ese sueño es como el vapor: partículas reales que acaban desvaneciéndose en el aire siendo inexistentes a nuestros ojos.
Entonces mienten diciendo que no es mentira, que es cierto.
Él responde mientras se aleja vacilante que, entonces, huirás."
A veces, admitir que "amas" es demasiado peligroso y decir a alguien que huya es la mejor forma de informarle de que es apreciado. A veces el "amor" es destructivo y declararlo en alto es otra manera de herir a alguien. En el mundo en el cual él y yo vivimos " te quiero" es otra manera de morir.



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