martes, 12 de agosto de 2008

My simple happiness


Ya he escrito suficiente de lo malo; creo que va siendo hora de cambiar el tema sino cada vez que alguien lea este blog se va a deprimir...^^.
Bueno, para mi es muy fácil deprimirme con la cosa más pequeña pero también me siento feliz con cosas insignificantes que para muchos no tendrán ningún valor. Cada vez que salgo a la calle, un día soleado por ejemplo, me fascino al ver las hojas de los árboles. Sus colores, la manera en que las mece el aire, las que se arrastran por el suelo... Los reflejos del sol en el agua que la hacen parecer plata, sentarme en la hierba y sentir el aroma de las flores más intensamente... También me hace mucha ilusión cuando las personas me hablan o saludan porque no soy alguien demasiado fácil de tratar. Con que sólo una persona me dirija unas palabras ya tengo suficiente felicidad para dos días. Esta semana creo que he sido bastante feliz a decir verdad. Aunque parezca una tontería soy feliz cuando veo una visita más en mi espacio y qué decir cuando veo que tengo comentarios... Eso significa que leen lo que escribo, que tal vez no sean maravillas ni me exprese bien pero es un pequeño esfuerzo que hago y las personas lo leen - me leen- y encima hacen el esfuerzo de dejar una huella aquí. Para mi eso es mucho.
Todo esto y muchas más cosas hacen que el día a día sea más llevadero y todo esto es lo que alimenta mi felicidad. Estoy contenta de conformarme con tan poco porque para mi es fácil entristecerme, increíblemente fácil, pero hacerme feliz es también lo más fácil del mundo. Una sonrisa, un click para añadir una visita, una palabra, un "hola", un "gracias", una mirada, unas palabras, una hoja, el sol , el aire, una cámara para hacer fotos, papel ,boli, lápiz, una goma de borrar, un mensaje... tú, ellos, vosotros y todos sois los que me alegráis con pequeñeces estúpidas para vosotros y milagrosas para mi. No sé cómo dar las gracias a las personas que me saludan y intentan hablarme, ni a las que me hablan, ni a las que alguna vez me han mirado a modo de saludo... Siempre me siento cortada al pensar que tal vez no les vaya a caer bien o porque tal vez me vuelvan a decir que soy rara, o muy seria... Al final no me atrevo a acercarme a ellos pero, a pesar de todo, ellos me siguen diciendo "hola" o se dignan a mirarme. Es mucho más de lo que merezco y por eso soy tan feliz. Tal vez mi vida no sea de las mejores pero hay peores que yo y me conformo con lo que tengo.

lunes, 11 de agosto de 2008

DEPRESIÓN


He escuchado decir varias veces a personas decir a las que tienen depresión "anímate". Me pregunto si en serio creen que es tan fácil. La depresión no es sólo tristeza, es el vacío, es miseria. Es dolor y es la nada. Nadie tiene simplemente " depresión". Sufren por ella. Esto es depresión:


Te levantas a las 5, 6 , quizás a las 7 , pensando que no has hecho más que quedarte dormida. Es que lo has hecho. Si no tienes que estar en ninguna parte eres capaz de quedarte en la cama por 3 horas más... muy cansada, demasiado miserable y patética como para arrastraste fuera de la cama. O tal vez dormirás hasta la una porque es más fácil dormir la mayor parte del día que vivirlo, y de todas formas estás increíblemente cansada. Te abrirás paso durante el día, sabiendo que cada hora será un continuo forcejeo y sin saber cómo te sentirás mañana. Te preguntarán si estás bien y tú simplemente sonreirás y dirás " nada, es sólo que estoy cansada".


Sí, estás cansada. Estás cansada de vagar a lo largo del día, sin ansias de vivir. Pero tú simplemente sonríes, y te creerán. Es mucho mejor mentir de todas formas, y podrás estar libre de culpabilidad la mayor parte del tiempo. Tal vez encuentres alguna manera temporal de librarte de la culpa. Tal vez dibujando, escribiendo o cantando.Tal vez cortándote, comiendo , quemando, limpiando, bebiendo , muriéndote de hambre, arañando, destrozando, sobredosis... Cualquier cosa para hacer que tu mente olvide la completa miseria de la que parece estar tan obsesionada. Lo que no sabes es que estas acciones pronto te perderán. Pasarás los días no sólo perdida en la calima de pensamientos, sino que tu mente estará tan consumida por estos pensamientos de escapar y autodestrucción que pensarás que vas a explotar. Verás una serie de líneas, y pensarás en las preciosas cicatrices que puedes hacer donde las vas ha hacer. Tu mente girará continuamente en torno a los pensamientos de dolor, y diferentes maneras de destruirte o, mejor dicho, maneras de destruir el monstruo que hay en ti. Por supuesto, ninguna de ellas funcionará. Pasarás la noche sola, sentada y mirando a la nada, pensando en cosas sin sentido como si tuvieran importancia, como si de verdad estuvieras ahí. Ten cuidado con dónde le dejas a tu mente deambular. La noche es el momento más oscuro de la depresión. Es cuando todos los demonios salen, cuando te vuelves más débil. Es cuando te herirás a ti misma sólo para que los impulsos cesen por 5 segundos. Es cuando pasarás horas llorando y gritando sin ninguna otra razón más que la agonía del interior. Temblarás y sentirás que tu cuerpo entero va a derrumbarse o explotar. Nadie lo entenderá. No tienes camillas de hospital, suero, vendas o agujas para hacer que los demás se preocupen. Para hacer que se den cuenta que esta pequeña triste niña está enferma y necesita ayuda. Por supuesto, la depresión habrá eliminado la mínima autoestima que tenías, así que tendrás demasiado miedo como para pedir la ayuda que necesitas.

Simplemente sigues adelante, con la esperanza de que alguien se dé cuenta de tu lenta, meticulosa autodestrucción.

No os preocupeis, no va a ser siempre tan malo. Algunos días puede que incluso te sientas estable. Puede que algún día te levantes con algo de fuerza , sintiendo un destello de esperanza, que tal vez las cosas mejoren, que todo está mejorando y tienes suficiente fuerza para luchar. Entonces alguna cosa insignificante irá mal y volverás a derrumbarte. Te sientes estúpida por el simple hecho de pensar que algo hubiera podido mejorar.

¿Alguna vez has sentido que tu cuerpo se podría desmoronar en cualquier minuto? Desmoronarse como si lo que sujetaba tu cuerpo se hubiera perdido. Así es como se siente todo el tiempo al tener depresión. Esa cruda fragilidad. Sientes como si el más mínimo trastorno en tu vida, o en tu cabeza, o en el mundo pudiera enviar todo a una espiral sin fin. Y puede. El más diminuto error puede hacer que te odies más de lo que nunca te has imaginado. La mínima grieta en tu mundo puede hacer que todo deje de tener sentido.

La depresión detruye cualquier recurso que tengas. Cualquier sustento de fuerza o coraje que hubieras guardado para alguna emergencia. De modo que si un rayo te arremete, puedes ir despidiéndote de sobrevivir a los estragos de un ciclón sin un bote salvavidas. Te deja por los suelos y cualquier pequeña grieta es como un terremoto y cada minuto se va esperando a la próxima sacudida. Y entonces, un día, te verás hecha un ovillo en el suelo de tu habitación, sollozando, porque no encuentras nada para ponerte. Cualquier pequeño detalle es una prueba de lo poco que vales. De repente, comienzas a esperártelo. Te anticipas a los malos ratos, porque sabes que los buenos se están burlando de ti. Y están repletos de miedo y ansiedad para cuando todo vuelve a romperse. Estás siempre esperando a la próxima crisis. Te has acostumbrado tanto a sentirte miserable, tanto, que la felicidad es un sentimiento extraño que no volverás a dejar que lo experimentes de nuevo. No lo mereces. Entonces te vuelves frío, lo cual a veces, es peor que los anteriores "episodios" depresivos de gritar y llorar. Te encuentras a ti misma implorando para que vuelva a doler, porque cualquier sentimiento es mejor que no sentir nada en absoluto. La depresión es una de las más crueles enfermedades. ¿Sabes?, es más fácil luchar cuando puedes verle a todo eso un final. Cuando sabes que al final vas o a ganar o a perder. Pero, sea como sea que vaya a acabar, la guerra acabará. Lo que ocurre con la depresión es que nubla tu percepción para el futuro y hace practicamente imposible ver el final. Comienzas a pensar que no hay tal cosa como " ganar" y para qué molestarte luchando si ya sabes el resultado. Gradualmente te arranca cualquier rastro de esperanza que hayas tenido. Y sin esperanza, es difícil ver un futuro o alguna razón por la que luchar.

domingo, 10 de agosto de 2008

qué mono el gatito ^^


Aún no os he dicho lo que siento. Por ahora lo voy a escribir -^^-.
Las personas, muchas veces, se acaban distanciando; ya sea porque se van a otra ciudad a vivir , conocen nuevos amigos, cambian de colegio, encuentran algo mejor que hacer que estar contigo o cualquier otra cosa. Dirán que eso no es motivo suficiente para que el lazo que te unía a esas personas se rompa de la nada pero el lazo se debilita mucho y también se rompe.
Yo no quiero que eso me vuelva a pasar, al menos no con vosotras. Habéis escuchado mis problemas, sabéis de mi vida mucho más que cualquier otra persona, incluso más que mi madre, con vosotras he vivido cosas nuevas y por primera vez, en algunos momentos, he sentido que mi vida era igual a la de los demás o que como mínimo tampoco estaba tan mal. Hacéis que sienta que tal vez valgo un poco más y muchos de mis sueños de cuando era pequeña vuelven a germinar. Me habéis devuelto cosas con las que disfruté más poco tiempo que los demás y para mi, ahora, es como si hubiera empezado a vivir.
Si por casualidad, dentro de unos años ya no nos vemos quiero que sepáis que habéis dejado un marca vuestra en mi y que no se va a borrar.
Algún día de estos diré todo esto y más.

sábado, 9 de agosto de 2008


Odio, tristeza, miedo, dolor... La hacen sentir viva porque ella es como el viento, como un árbol; apenas se dan cuenta de su presencia. Ven al árbol pero no le prestan atención. Si al menos lo abrazaran... Y el viento roza a todos pero ellos no lo notan. Si al menos se percataran de lo que respiran...

Se siente tan pequeña, tan inútil...Pero sentir esto es para ella una prueba de que es alguien. El problema radica cuando siente la tristeza, odio,miedo... de las otras personas porque los siente como si fueran suyos y va perdiendo su esencia como el viento que ha andado tanto que lleva en sí la esencia de todos. Algo dentro de ella la está rompiendo; necesita recuperar su miedo propio para sentirse ella misma , necesita el dolor para sentirse viva, necesita la tristeza para saber que siente, necesita el odio para ser fuerte. Ahora se han mezclado con el de los demás y ya no sabe qué hacer. Quiere volver a ser como el maíz negro incomible que siempre viene entre los maíces tostados, la pipa deforme que cumple deseos, el café puro, amargo sin azúcar, sin leche.

Tal vez a ella no la comprendan nunca pero ella comprende a los demás y por culpa de eso ya ni ella misma se entiende.

Levántate viento hacia el cielo y ve con el árbol abandonado y seco. Hazle compañía y comparte tus sentimientos para alimentar a la rama verde que ha salido del tronco podrido.

viernes, 8 de agosto de 2008

Espero


¿Recuerdas las veces que hemos levantado la mano hacía aquel pequeño rayo de sol que entraba por una de las rendijas que dejaba la cortina? Claro que sí. Nos tumbábamos en el suelo dados de la mano y nos volvíamos para mirarnos a los ojos. Tú parecías tranquilo y en cambio yo notaba cómo se aceleraban mis latidos. Tú soltabas esa sonrisa de vencedor al notar cómo me cambiaba el pulso y yo me giraba y soltaba tu mano para que no lo notases.

Cuando la habitación se llenaba de luz nos levantábamos, ¿te acuerdas? Entonces salíamos afuera a ver el arco que formaba el rosal que cada día era más hermoso y cogías uno de sus pétalos para acariciar con el mi cara y yo me quedaba sin aire mientras sentía que la sangre se me subía a la cabeza. Tú ,como siempre, volvías a sonreír y yo cogía una espina de la misma flor de la cuál arrancaste el pétalo y la acercaba a tu piel en ademán de hacerte una herida. Tú me mirabas curioso con esos ojos insondables y yo retaba a esa mirada hundiéndote ligeramente la espina pero en cuanto veía cómo la sangre manchaba la púa me fascinaba por la belleza de tu rostro pálido manchado de carmesí y me rendía una vez más a tu mirada.

Y los días de lluvia que pasábamos debajo del manzano hablando de lo hermosa que es una gota de agua cuando cae en un charco o lo bello que quedaría el arco de rosas mojado. Las noches de invierno que jugábamos en la nieve haciendo mensajeros de un dios que maldecíamos. La nieve caía mansa y tus manos frías cogían los pequeños copos de nieve que se confundían con tus manos albugíneas y juntos observábamos la forma simétrica e insólita que tenían.

Hace ya tiempo que te marchaste y no te he vuelto a ver. Te fuiste un día dejando sólo unas palabras acompañadas de esa sonrisa tuya. Dijiste que volverías algún día, cuando te necesitase pero yo no sé cuándo llegará ese día. Esperando sigo todavía para que podamos volver a ver juntos el rosal.

jueves, 7 de agosto de 2008

Snow White

De una hermosa mujer y de su enamorado esposo nació una agraciada niña . Una niña de nívea piel , cabello de ébano , labios corintos... y un corazón tan oscuro como el azabache.
Con los años creció y con siete años su belleza superaba ya la de su madre. A esa edad la negrura de su alma se dio a conocer.
Buscaba su madre a su hija en la enorme casa y la encontró en su habitación. Estaba oscuro y la mujer le preguntó si había visto a su padre. La pequeña le dijo que estaba ahí. La desgraciada madre encendió la luz y ahí estaban él y ella, juntos , depravados , corrompidos. La imagen de infidelidad se le clavó en el pecho. Tan pequeña aquella criatura y tan maliciosa a la vez...
Pasaron ocho años y ya nada quedaba del amor maternal ni matrimonial. La triste mujer consolaba sus penas frente al espejo; un espejo al que preguntaba:
- Dime , espejo , ¿ no soy la mujer más hermosa del mundo?
Entonces el espejo se habría y de él un hombre salía. Estaba tan sola aquella mujer que sólo encontraba consuelo en aquel hombre , y este tampoco le era fiel pues cada vez que del espejo salía, Neige , la cruel hija , estaba siempre en sus pensamientos y no solo eso ,sino que se encontraba con ella entre los arbustos del jardín.
Llegó un día en el que la reina los avistó en el momento en que el hombre del espejo le decía a Neige que la más bella era ella y que su madre no se comparaba , que lo único que quería de ella era la fortuna y de vez en cuando utilizarla.
La señora ya extenuada de las burlas de su hija y las traiciones de los que amaba decidió darle fin a la vida de aquella hija pérfida. Con el dinero que tenía contrató a asesinos y maltratadores; estos apalearon al hombre del espejo y le ordenaron que matara a Neige , tal y como su madre había ordenado.En el momento de matarla el hombre del espejo no pudo hacer nada ya que con sus súplicas y ruegos hizo que se despistara y Neige salió corriendo hasta una casita humilde con trabajadores enanos. Estos acabaron por convertirse en sus esclavos.
La mujer encontró su paradero y envió a los asesinos; uno tras otro los asesinos perecieron pues Neige era tan cruel que se las ingenió para matarlos usando a los enanos como peones y muchos de los enanos también murieron. Su atrocidad llegaba tan lejos que hasta la carne de los hombres llegó a comer.
Al final , la mujer, disfrazada, intentó envenenarla con una manzana. Antes de comerla , Neige le dijo:
- ¿Recuerdas madre ,la primera vez que nos viste a padre y a mi? Desde aquel día comencé a reírme de ti. Reía porque pensé que me defenderías pero en vez de eso me trataste como a una niña indecente y repugnante. - hizo una pausa y con una maliciosa sonrisa prosiguió- Si esta manzana no me hace ningún daño , creeré que eres una anciana . Si está envenenada , entonces... no me importaría morir de todas maneras.
La niña mordió la manzana y su madre entre lamentos y gritos dijo, desgarrada,una y otra vez su nombre.
Pasaron los años y un joven encontró su cuerpo ; la misma belleza , la misma palidez , no había cambiado nada. Él la llevó en su caballo y en un momento dado ella escupió la manzana y sus ojos se abrieron. Él entonces la llevó a su reino. Eso no hizo ningún bien ya que la muchacha , no conforme con nada , conquistó al rey. La joven le contó falacias sobre su madre y lo que había ocurrido y el rey mandó a traer a la madre al castillo. Allí le esperaban a la mujer unos zapatos de hierro al rojo vivo. El engaño de su hija le dolió a la mujer hasta el ultimo paso de baile que dio con los zapatos antes de morir.
A pesar de haberse desentendido de lo ocurrido, el joven príncipe sabía lo que pasaba y decidió actuar. Invitó a Neige a su habitación privada que apenas tenía lumbre pues tenía en mente un plan. Este príncipe, de todas maneras, no era uno normal.
Allí estaban Neige y el príncipe y a su alrededor oscuridad.
- Eres muy buena actuando , pero a mi no me puedes engañar. Sé lo de la manzana , lo que le hiciste a tu padre y lo de mi padre. Te traje aquí porque amaba tu cara muerta , como la de las otras , mudas y de pálida piel azulada... Todas ellas mucho más bellas y puras que tú.
El príncipe encendió la luz y en la gran sala Neige vio centenares de mujeres muertas en pequeñas cajas de cristal. Para cuando se dio cuenta , su vestido ya tenía una mancha bermella y sentía sus párpados pesados." Tu yo resucitado parecía una mujer viviente , pero...vi que estabas deteriorándote rápidamente..." pensó.
- Como pétalos de flor esparcidos sobre la blancura de la nieve , la sangre fresca sobre la palidez de tu piel... mira... estás más bella que nunca mientras yaces muriendo...

miércoles, 6 de agosto de 2008

Carta perdida en el viento

Mandar a esa maldita luna al infierno, olvidarme de que las estrellas son las únicas que brillan para mi. ¿Para qué los quiero? ¿ De qué les voy a hablar? No tengo nada que decirles, lo que quería decir lo tengo que callar. He sellado mis labios, los he zurcido y bordado para que no salgan esas simples palabras que no son más que veneno. Palabras cobardes, débiles que ya no tienen nada que hacer.

Son palabras pohibidas que ya no tengo permitido decir; nunca las llegué a decir. Me gustaría tanto poder decirlas sólo una vez... Al fin y al cabo no hacen daño a nadie, ya todo está olvidado y han perdido todo su valor, pero puede que aún te hagan efecto. Es por eso que tal vez sea mejor que las guarde, es mejor no arriesgarme a que pierdas lo que ahora tienes. Yo no te podría dar nada; no estoy hecha para la felicidad y está demostrado que a mi lado no se puede estar.

Si en algún momento me pierdo en el anhelo de decírtelas ya tengo un castigo preparado y creéme, con este castigo lo puedo pasar muy mal. Dejaré de expresarme, dejaré las formas, los colores, dejaré de dibujar. Creo que es un precio justo por decir esas palabras. Si por un casual esas palabras te hacen recordar algo del pasado y cambian algo en tu vida te juro que no me volverás a ver. Dejaré de buscarte para ver si estás bien, si eres feliz.

Aprovechando que no estás, querido sueño irrealizable, te digo:
Te quiero