
Ya he escrito suficiente de lo malo; creo que va siendo hora de cambiar el tema sino cada vez que alguien lea este blog se va a deprimir...^^.
Bueno, para mi es muy fácil deprimirme con la cosa más pequeña pero también me siento feliz con cosas insignificantes que para muchos no tendrán ningún valor. Cada vez que salgo a la calle, un día soleado por ejemplo, me fascino al ver las hojas de los árboles. Sus colores, la manera en que las mece el aire, las que se arrastran por el suelo... Los reflejos del sol en el agua que la hacen parecer plata, sentarme en la hierba y sentir el aroma de las flores más intensamente... También me hace mucha ilusión cuando las personas me hablan o saludan porque no soy alguien demasiado fácil de tratar. Con que sólo una persona me dirija unas palabras ya tengo suficiente felicidad para dos días. Esta semana creo que he sido bastante feliz a decir verdad. Aunque parezca una tontería soy feliz cuando veo una visita más en mi espacio y qué decir cuando veo que tengo comentarios... Eso significa que leen lo que escribo, que tal vez no sean maravillas ni me exprese bien pero es un pequeño esfuerzo que hago y las personas lo leen - me leen- y encima hacen el esfuerzo de dejar una huella aquí. Para mi eso es mucho.
Todo esto y muchas más cosas hacen que el día a día sea más llevadero y todo esto es lo que alimenta mi felicidad. Estoy contenta de conformarme con tan poco porque para mi es fácil entristecerme, increíblemente fácil, pero hacerme feliz es también lo más fácil del mundo. Una sonrisa, un click para añadir una visita, una palabra, un "hola", un "gracias", una mirada, unas palabras, una hoja, el sol , el aire, una cámara para hacer fotos, papel ,boli, lápiz, una goma de borrar, un mensaje... tú, ellos, vosotros y todos sois los que me alegráis con pequeñeces estúpidas para vosotros y milagrosas para mi. No sé cómo dar las gracias a las personas que me saludan y intentan hablarme, ni a las que me hablan, ni a las que alguna vez me han mirado a modo de saludo... Siempre me siento cortada al pensar que tal vez no les vaya a caer bien o porque tal vez me vuelvan a decir que soy rara, o muy seria... Al final no me atrevo a acercarme a ellos pero, a pesar de todo, ellos me siguen diciendo "hola" o se dignan a mirarme. Es mucho más de lo que merezco y por eso soy tan feliz. Tal vez mi vida no sea de las mejores pero hay peores que yo y me conformo con lo que tengo.
Bueno, para mi es muy fácil deprimirme con la cosa más pequeña pero también me siento feliz con cosas insignificantes que para muchos no tendrán ningún valor. Cada vez que salgo a la calle, un día soleado por ejemplo, me fascino al ver las hojas de los árboles. Sus colores, la manera en que las mece el aire, las que se arrastran por el suelo... Los reflejos del sol en el agua que la hacen parecer plata, sentarme en la hierba y sentir el aroma de las flores más intensamente... También me hace mucha ilusión cuando las personas me hablan o saludan porque no soy alguien demasiado fácil de tratar. Con que sólo una persona me dirija unas palabras ya tengo suficiente felicidad para dos días. Esta semana creo que he sido bastante feliz a decir verdad. Aunque parezca una tontería soy feliz cuando veo una visita más en mi espacio y qué decir cuando veo que tengo comentarios... Eso significa que leen lo que escribo, que tal vez no sean maravillas ni me exprese bien pero es un pequeño esfuerzo que hago y las personas lo leen - me leen- y encima hacen el esfuerzo de dejar una huella aquí. Para mi eso es mucho.
Todo esto y muchas más cosas hacen que el día a día sea más llevadero y todo esto es lo que alimenta mi felicidad. Estoy contenta de conformarme con tan poco porque para mi es fácil entristecerme, increíblemente fácil, pero hacerme feliz es también lo más fácil del mundo. Una sonrisa, un click para añadir una visita, una palabra, un "hola", un "gracias", una mirada, unas palabras, una hoja, el sol , el aire, una cámara para hacer fotos, papel ,boli, lápiz, una goma de borrar, un mensaje... tú, ellos, vosotros y todos sois los que me alegráis con pequeñeces estúpidas para vosotros y milagrosas para mi. No sé cómo dar las gracias a las personas que me saludan y intentan hablarme, ni a las que me hablan, ni a las que alguna vez me han mirado a modo de saludo... Siempre me siento cortada al pensar que tal vez no les vaya a caer bien o porque tal vez me vuelvan a decir que soy rara, o muy seria... Al final no me atrevo a acercarme a ellos pero, a pesar de todo, ellos me siguen diciendo "hola" o se dignan a mirarme. Es mucho más de lo que merezco y por eso soy tan feliz. Tal vez mi vida no sea de las mejores pero hay peores que yo y me conformo con lo que tengo.



1 comentario:
Así está mejor ;)
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