martes, 12 de agosto de 2008

Fragmentos de pensamientos

Si no miro dónde piso puedo poner un pie en el vacío, y si miro para no poner los pies donde no debo, me mareo.
Puedo hacer otra cosa, sentarme, pero los que caminan detrás me pisarían. Vivir es muy estrecho, sólo cabemos uno, es la fila. Por eso voy detrás de alguien, o alguien detrás de mi. Todos van en linea y a tu lado no hay nadie, vamos solos.


Valor para lanzarse a lo inseguro.Valor para dormir sobre el pelo, amontonado, de alguna oveja muerta. Valor para ir al cine, cuando hay tanto que ver por las esquinas.


Vivimos de la muerte. Morimos de la vida. Tenemos cataclismos y nunca somos dueños ni de nosotros mismos. Tenemos lluvia artificial, risa artificial, total = sólo tenemos tristeza natural.


Los muertos no hablan, ni vuelan, ni andan, ni pesan, ni les pesa, ni piensan " ni pensamos". Inanimados, invisibles, nos absorbe el laberinto, nos perdemos. Nos perdemos de los otros, ya sin nada, sin nosotros. Sin memoria, sin recuerdos, nos caemos sin caernos. Es un caer sin estrellarse nunca. Eso es morir.


Dan pena los mendigos; los mendigos de letras, los mendigos de duda, los mendigos de experiencia; esos sí que dan pena.


Aquí no hay ningún sabio. ¿Con qué verán los muertos? ¿Por qué siguen las guerras?¿Quién me contesta? ¿Que hay sabios donde vivo? Mirad cómo muero. Mirad cómo río. Sabio será quien venga y diga, con qué ojos ven los muertos, porqué muere un niño, porqué siguen las guerras y porqué se escriben libros.


Los muertos están vivos, mientras los vivos parecemos muertos, amarillos de oro o de ira, muertos, porque no desatamos correas.

1 comentario:

Valkyrie dijo...

hay sabios, y lo son hasta tal punto que prefieren no hablar de guerra.
Dejemos ese tema para los ignorantes.