
¿El porqué de la guerra? Lo he meditado mucho. Algunos dirán que es por su libertad; eso lo entiendo. No se puede vivir oprimido y sin derechos. Si hace años, esas personas sin libertad, sin igualdad ni medios para vivir no hubieran hecho algo, ahora mismo las cosas no hubieran cambiado demasiado.
Otros empezaron guerras por que querían ensanchar sus tierras. Esto también lo entiendo. Para mejorar el estilo de vida de los que están bajo tu cuidado necesitas poder. Si quieres hacer edificios nuevo , facilitar ayudas económicas, si quieres tener más espacio para las plantaciones... necesitas más sitio, necesitas más recursos.
Hay muchas más razones para comenzar guerras; muchas de ellas no son correctas, otras sí. Pero ¿por qué?, ¿ de dónde emerge la necesidad de tantas cosas? Antes, hace millones de años, las cosas no eran así. El mundo ha ido evolucionando, y nosotros con él. Cuantas más necesidades, más guerras. A estas alturas ya son inevitables, pero, ¿ tanto hay que perder por ellas?
La gente muere todos los días, todos moriremos algún día. Los ojos de la muerte son blancos y ciegos pues no puede escoger su víctima, su larga barba es símbolo de su antigüedad, sus pies son de caballo ya que tiene que ser muy rápida y su azada es la que escoge la persona a tientas.
A pesar de lo que muchos digan, la muerte no es igual para todos porque amarrada a la muerte también está la vida.
No se puede comparar a una persona que ha muerto por un simple disparo en las sienes con una persona que está en medio de una guerra con el estómago abierto y lucha por mantener sus órganos donde deben estar para seguir con vida.
No se puede comparar la vida de un recién nacido, ajeno a todo, con el padre de una familia que ha estado luchando por sacar a su familia adelante y al final han muerto todos antes que él.
Y ya no son sólo los últimos momentos de vida, sino toda la vida. La vida no es justa con nadie, pero es menos justa con otros.
No se puede comparar a alguien débil que lo ha pasado mal, que quiere morir y lo único que hace es beber o drogarse para olvidar, con una persona que lo ha pasado peor pero que espera y lucha por días mejores. Las ansias de vivir son diferentes, aunque cuando llega el final los dos tienen el mismo afán por sobrevivir, son incomparables.
Separar a los hijos de sus padres, no poder ver un día para que ese bebé nazca, no saber qué les habrá pasado a esos amigos, no poder huir, que todas las cosas que has conseguido a lo largo de tu vida sean bombardeadas, no tener sitio a donde ir...
No sólo acaba con las vidas, acaba con los vestigios de vida. Se destruyen obras arquitectónicas, cuadros, estatuas, escrituras...Sin importar los secretos que guarden o su valor tanto artístico como cultural. ¿Qué hubiera ocurrido si en la época en que aquellos investigadores que coincidieron en su idea sobre el ADN no hubieran encontrado las escrituras de Mendel?
Creo que las guerras ya son imparables pero todavía se puede hacer mucho por esas personas que aún están vivas.



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